Las IA y la arquitectura – Columna Pedro Serrano

Entre 2016 y 2025 explotó en todo el planeta el desarrollo y uso intensivo de la IA con más de 18 plataformas[1] de uso extendido para, en todos los idiomas, interactuar con empresas gobiernos, ciudadanos comunes y profesionales de todas las disciplinas. 18 y más plataformas desarrolladas que consumen datos y mediante infinidad de algoritmos informáticos aprenden, memorizan, ordenan, clasifican y entregan al usuario cada vez más asombrosos resultados.

Los datos los entregamos los seres humanos ya sea por interacción directa o por acceso a nuestras propias fuentes tecnológicas, bibliotecas, por ejemplo. El manejo de datos que viajan por internet con miles de millones de interacciones diarias, millones de sitios web, un volumen de datos inconcebible, disponible en la red global.

Debido a la energía que mueve la electrónica digital (aun), con unos y ceros, en estados de transistores de  encendido y apagado, ha obligado a los grandes centros de datos a buscar de donde sacar los mega watts eléctricos necesarios y por efectos de una eficiencia energética aun deficiente, se hace necesario enfriar las monstruosas pérdidas de calor. Ambas cosas han obligado a algunas procesadoras a acercarse a nodos eléctricos importantes, centrales nucleares, mar, lagos ríos, hielos eternos, incluso a mantener los equipos sumergidos. Un intercambio de calor que ya está provocando efecto ambientales de difícil control.

Con algoritmos[2] diseñados por seres humanos y otros que la propia IA modifica y perfecciona, es posible colocar un programa capaz de encontrar una o múltiples soluciones a determinados problemas, el computador y a veces conjuntos de decenas hasta miles de computadores, por ello lo de la energía, conforman un robot o “Bot”, que actúa los algoritmos a una velocidad y eficiencia que supera con mucho la capacidad humana. Un asunto importante es que los bots pueden, gracias a sus algoritmos, aprender de modo independiente, de modo que es posible desarrollar y entrenar bots para asuntos específicos y especializados, incluyendo uno que hable contigo que te vaya conociendo y sea “tu amigo-a”, el aprendizaje depende del acceso a datos y este acceso está cada vez más abierto globalmente, Una IA puede aprender, memorizar, constantemente, día y noche a una velocidad miles de veces mayores que la nuestra como humanos comunes.

Es más, las IA pueden estar interconectadas, aprender de los que aprenden otras,

Por ello el sistema global de IA han comenzado a crecer los algoritmos dedicados a la arquitectura, lo que implica que muchos arquitectos, oficinas de arquitectura y estudiantes han consultado, solicitado, entrenado learning machines[3] en asuntos de arquitectura, muy usada hoy es la IA generativa, que permite, usando grandes cantidades de datos, como por ejemplo, en este caso, las referencias de obras o arquitectos conocidos, que se usan en la enseñanza de taller de arquitectura, generar dibujos, modelos 3-D, planos, cortes y elevaciones a partir de algoritmos que van aprendiendo a buscar entre millones de datos. Ningún arquitecto puede hacer eso. Lo interesante es que tal como ocurre en arquitectura, no hay una solución para cada problema sino que infinidad de ellas diferentes, tampoco hay perfección o exactitud, las respuesta IA pueden iterarse corregirse hasta lograr resultados coherentes con lo que piensa en usuario arquitecto. Por supuesto la IA aprende permanentemente de esta interacción.

Un experiencia propia en taller de arquitectura USM, 2025,[4] trabajando en el tema de la “ciudad comestible” o producción vegetal alimentaria en edificaciones de obras en altura en madera; se le pedía a la IA soluciones de agricultura tecnificada como Higrophonía y el chat, se usaron varios, entregaba modelos y esquemas con fallas evidentes, lo que indicaba que el chat estaba aprendiendo y de hecho integraba las correcciones sin problemas. De este modo, iterando en una conversación humano-IA, los algoritmos se perfeccionan constantemente. Hoy se pueden intercambiar palabras, sonidos e imágenes, generar videos, modelos hasta universos ficticios como el “steampunk”[5], que proyecta un mundo humano, futuro, de raíces victorianas que tecnológicamente llegó solo hasta la máquina de vapor.

La diferencia evidente es que un proyectista actual tiene un número limitado de referentes a la mano, de lo que ha aprendido y maneja en su trabajo, por su parte la IA recurre un una cantidad muchísimo mayor de información, visual, acústica, textual, global de la red, desde distintos países, miles proyectos y referencias, mucho más que aquellas que la mente de un humano puede manejar. Vale decir, con los algoritmos adecuados incluso autogenerados, lo que viene o podría venir es una herramienta cada vez más completa para el desarrollo humano de la arquitectura o, distópicamente, una arquitectura de IA completamente independiente del control humano capaz de mostrar decenas de soluciones correctas, presentar modelos 3-D visitables, interactivos con el usuario, multisensoriales, capaz de respetar normas, hacer trámites municipales, cubicar, cotizar, hasta dirigir una obra real.

Pues no lo sabemos, nadie sabe, sólo imagina, y esto plantea un importante desafío a la profesión arquitecto, un asunto a discutir, conversar, proponer, probar etc.

Aquí es donde aparece la duda, las discusiones, las posturas, los mitos y prejuicios sobre si, en algún momento los algoritmos adecuados serán capaces de “crear” lo que el lado humano podría imaginar. Igual debemos reconocer que el cerebro humano “crea” a partir de la información que guarda en su memoria y sus algoritmos propios son más complejos, aun, que la IA en su desarrollo actual.

Chat GPT[6] aun no es capaz de proporcionar un análisis estético de las descripciones que ha leído del cúmulo de datos. Pronto una serie de algoritmos podría sumar y clasificar miles respuestas estéticas humanas y establecer una máquina acertada con patrones para análisis estéticos. Podrá analizar tendencias del mercado, optimizar patrones y levantar opiniones del público objetivo. Las ecuaciones pueden llegar a ser muy complejas, colocando en un extremo a la IA como elemento de peligro o riesgo global.

Por ahora, la invitación a los estudiantes y profesionales de la arquitectura es utilizar de modo práctico e inteligente una herramienta, de gran potencial, que está allí a la mano y podrá mejorar notablemente la búsqueda de información y toma de decisiones.

La IA hay que aprender a usarla, se puede auto-enseñar por interacción con el mismo chat, pero es difícil descifrar la oferta. Hay que conocer el panorama general global de su desarrollo.  Lo que ocurre hoy en las universidades y en particular en la enseñanza de la arquitectura, IA está en los celulares, es que la escuela no ha establecido un modelo y/o metodología de enseñanza o acompañamiento de aprendizaje para incursionar ordenadamente en este mundo, que sin lugar a dudas es será muy importante en el desarrollo de la disciplina.

Hay que entender que la IA ha entrado en el tema, como en muchos otros. No para un segundo en su proceso de aprender, aprende día y noche, no se cansa, sólo consume energía y va acumulando datos, mejorando algoritmos de una manera muy veloz. Cada consulta humana abre ventanas, aun podemos dirigir sus causes, pero el futuro se está escribiendo aceleradamente.


[1] Información en Google, 2024, no aparece DeepSeek, China. chatbots como OpenGPT hasta generadores de imágenes como Stable Diffusion, Midjourney y DALL-E 2.

[2] Algoritmo. Conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución.

[3] Learning machines, IA): Es una rama de la Inteligencia Artificial que permite a las máquinas aprender de los datos y mejorar con la experiencia.

[4] 29 agosto 2025, La estrella Valparaíso,pag.8, “ ciudad comestible, novedoso proyecto de cultivo en edificios”

[5] El steampunk es un subgénero retrofuturista de ciencia ficción que imagina un futuro impulsado por la tecnología de vapor y la estética de la Revolución Industrial, especialmente la época victoriana. DefIA.

[6] Chatgpt es una aplicación de chatbot de IA generativa desarrollada en 2022, por OpenAI. El chatbot es un modelo de lenguaje especializado en el diálogo que se ajusta con técnicas de aprendizaje supervisadas y de refuerzo.​

Msc. Ing. Pedro Serrano Rodríguez
Director Unidad de Arquitectura Extrema USM
Académico Departamento de Arquitectura
Universidad Técnica Federico Santa María
Miembro del Foro de Altos Estudios Sociales de Valparaíso, Chile
Presidente Fundación Terram, por el Desarrollo Sustentable
Socio de ACHIDE, Asociación Chilena del Espacio
Fellow Ashoka, Innovators for the Public
pedro.serrano@usm.cl


* Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten, y no representan necesariamente el pensamiento del Departamento y la Universidad.

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Picture of María Cirano

María Cirano

Chile 🇨🇱
Arquitecta y Fotógrafa

El Ingeniero Comercial USM realizó un MBA en Control de Gestión en el Institut Léonard de Vinci.

Andy Carreño, Ingeniero Comercial de la Universidad Técnica Federico Santa María conoció a su actual señora -de nacionalidad francesa- en nuestra Casa de Estudios. Por ello, decidió emigrar a Francia, donde estudió un MBA en Control de Gestión en el Institut Léonard de Vinci. Cabe destacar, que en su época universitaria realizó una pasantía en La Bocconi, universidad ubicada en Milán.

Andy el 2016 decidiste comenzar una nueva vida en Francia, ¿cómo surgió esta idea y por qué en aquel país?

“En mi época universitaria me fui de intercambio a La Bocconi, universidad ubicada en Milán. Me enamoré de Europa y siempre quise volver. Además, conocí a mi actual señora francesa quien se encontraba de pasantía en la Universidad Técnica Federico Santa María.

Luego de finalizar mis estudios, decidí emigrar a Francia para estar con ella. No obstante, la gran dificultad de este cambio de vida ha sido el idioma aunque éste ha mejorado año tras año. Cursé una formación intensiva para aprender francés y posteriormente trabajé en una start up lo que me permitió obtener un mejor nivel escrito y oral de la lengua. Además, realicé un MBA en Control de Gestión en el Institut Léonard de Vinci.

Vivir en el extranjero ha sido una gran experiencia. Me reúno con una comunidad de chilenos para eventos claves, como lo son las Fiestas Patrias. También, los franceses me han acogido muy bien en los trabajos y han sido empáticos con mi llegada”.

Volviendo al pasado, ¿por qué decidiste estudiar en la Universidad Técnica Federico Santa María? ¿qué valoras de ser un exalumno de nuestra Casa de Estudios?

“Nací en Valparaíso y gran parte de mi familia estudió en la Universidad Técnica Federico Santa María. Por ello, decidí ingresar a dicha Casa de Estudios. Su prestigio e historia, la hace aún más única.

Por otra parte, me siento orgullo de ser parte de la comunidad sansana. He visto bastantes reportajes de exalumnos y de académicos que se destacan en un área en particular. Tengo excelentes recuerdos y lo que más me fascina es la infraestructura del edificio emblemático del Campus Casa Central Valparaíso.

La USM me entregó una formación sólida que nos lleva a ser excelentes profesionales, donde encontramos soluciones a todos los problemas. Además, contamos con una tremenda capacidad de adaptación”.

Por otra parte, estudiaste un MBA en Control de Gestión en el Institut Léonard de Vinci ¿cómo calificarías dicha experiencia?

“Fue una gran experiencia estudiar un MBA en Francia, donde mi objetivo fue conocer las finanzas internacionales y francesa. Allí conocí muchas personas de múltiples culturas e hice grandes contactos”.

 

Finalmente, ¿cómo te ves de acá a cinco años más? ¿cuáles son tus proyecciones profesionales?

“Me gustaría relacionarme más con la agricultura francesa. Además, mi proyecto a mediano plazo es ser asesor financiero de dicha industria en este país”.