Durante el mes de marzo del presente año, Taller Avanzado “Tierra” de Casa Central, realizó una experimentación material de 4 sesiones en la Fundación Minga, ubicada en Concón. La actividad fue liderada por el profesor invitado Camilo Moraes, arquitecto USM y ganador del Festival Mundial de Arquitectura en Ámsterdam 2018, apoyado por su equipo docente, conformado por el profesor Pablo Silva y el ayudante Ignacio Durán, junto a la participación de 25 estudiantes de pregrado.
El objetivo principal de la actividad fue adquirir conocimientos prácticos sobre el trabajo en tierra, específicamente en el sistema tipo “quincha”, que consiste en una estructura de madera rellena con aislación de paja de trigo prensada y terminaciones en capas de tierra.
Con el fin de que la experiencia fuera completamente real y no solo demostrativa, se planteó el desafío de desafío de completar tabiques requeridos de infraestructura para cerrar espacios que estaban actualmente a la intemperie, donde la fundación realiza habitualmente sus talleres. Para este ejercicio de diseño y construcción a escala 1:1, el Departamento de Arquitectura y Fundación Minga aportaron los recursos necesarios para la adquisición de materiales, principalmente tierra, fardos de paja de trigo, madera y arena.
Las actividades incluyeron desde la descarga de un camión de tierra y su posterior harneado, hasta la mezcla con distintos aditivos —realizada incluso con los pies—, así como el levantamiento y montaje de paneles completos. Estas experiencias resultaron especialmente significativas para los estudiantes.
El proceso consideró tiempos de espera asociados al secado de la tierra y a la fermentación de los aditivos (entre ellos, pruebas con tuna picada en agua), lo que hizo necesario espaciar las sesiones por varios días. De esta manera, los estudiantes pudieron comprender y aplicar la idea central planteada por Camilo: este sistema constructivo se asemeja a una “cocina lenta”, en contraste con la lógica de “comida rápida” que predomina en muchos sistemas constructivos actuales, orientados principalmente a la eficiencia y rentabilidad a corto plazo.
La construcción en tierra ofrece múltiples beneficios para sus usuarios, destacando el confort térmico y la calidez de los espacios, cualidades que adquieren mayor valor en el largo plazo de las obras terminadas.
Durante las sesiones en Fundación Minga, los estudiantes también recibieron retroalimentación constante sobre sus proyectos. Metodológicamente, se generó un diálogo continuo entre la experimentación material y el proceso de diseño, dando origen a propuestas que comenzarán a desarrollarse a partir de abril en la universidad. Como resultado, se proyecta la construcción de una pequeña obra en tierra que funcione como espacio demostrativo de sus beneficios.